lunes, 4 de mayo de 2015

EL COLOR DE SU AMOR

EL COLOR DE SU AMOR
Fuente: yesHEis.com

Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. Colosenses 3:14  
No existe nada en el mundo que sea más poderoso que el amor.

Ningún rey, gobierno, movimiento político o social, ni todas las batallas que han ocurrido en el mundo lograron cambiar nuestra historia como lo hizo el amor de Jesús.

Sus actos amorosos, su sacrificio y entrega, cambiaron el curso del mundo, salvando a la humanidad de perderse por completo.

Muchas veces pensamos que las reglas, la fuerza o nuestras propias habilidades pueden hacer cambiar a  las personas, pero en realidad nada nos da más autoridad para que alguien nos escuche, que el amor que le hayamos mostrado cuando lo ha necesitado.

La mejor descripción del amor puro se encuentra en 1 Corintios 13:4-8 y dice así:

El amor es paciente, es bondadoso.

El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.

El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.

Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Este es el tipo de amor que desarma los argumentos y seduce los corazones.

Quienes conocemos a Jesucristo de una forma personal y nos hemos hecho sus seguidores, sabemos que debemos vestirnos de amor para modelar su carácter y poder expresarle a las personas el amor que Dios siente por ellas.

 Quienes no lo conocen, pueden venir delante de él arrepentidos y sin importar lo que hubieran hecho, serán perdonados, aceptados y transformados por el poder de su gran amor.

¡Comparte el amor de Dios con cada persona que encuentres en el camino!

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SED PERFECTO

SED PERFECTO
Fuente: Mensajes cristianos.net

Sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto.

Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.

Me seréis, pues, santos, porque yo, el SEÑOR, soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos.

Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

Habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.

…Quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESIÓN SUYA, celoso de buenas obras. Por tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por El en paz, sin mancha e irreprensibles,

¡Cuán bienaventurados son los de camino perfecto, los que andan en la ley del SEÑOR!
Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será bienaventurado en lo que hace.

Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mí camino malo, y guíame en el camino eterno.

Mt. 5:48   Gn.17:1   Lv.20:26   I Co. 6:20   Col.2:10   Tit.2:14   II P.3:14   Sal.119:1   Stg.1:25   Sal.139:23, 24

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EL HERMOSO COLOR DEL AMOR

EL HERMOSO COLOR DEL AMOR
Fuente: Sopa de Pollo para el Alma del Cristiano.  Jack Canfield
Renuevo de Plenitud.com

¿De qué color es Dios?, preguntó el niño de piel clara.

¿Es blanco como yo, son sus cabellos dorados como el sol?

¿Es Dios moreno como yo? preguntó el niño de piel con matiz bronceado.

¿Tiene el cabello oscuro y rizado, son sus ojos negros o azulados?

Pienso que Dios es piel roja como yo, se escucha decir al niño indio.

Lleva una corona de plumas, y transforma en día nuestras noches umbrías.

Todos sabemos que allí está Dios, en todos los colores mencionados.

Pero ten esto por seguro: el único color de nuestro Creador, es el hermoso color del amor.

Así que cuando tu alma vaya al cielo, cuando tu vida llegue a su final,
Él estará esperando y hacia ti su mano extenderá.

No habrá colores en el cielo, todos seremos iguales.

Sólo serás juzgado por tus actos terrenales, allí ni tu raza ni tu nombre serán importantes.

Así que cuando llegue, tu hora y admires a Dios arriba en su reino, verás el único color que en realidad tiene valor, y es el hermoso color del amor.

Arnold Sparky Watts

1 Juan 4:7-11:

“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios.

Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.

En esto se Mostró el amor de Dios para con nosotros: en que Dios Envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por él.

En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos Amó a nosotros y Envió a su Hijo en Expiación por nuestros pecados.

Amados, ya que Dios nos Amó Así, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
Nadie ha visto a Dios Jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.


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EL SEÑOR ESTA AQUÍ

EL SEÑOR ESTA AQUÍ
Fuente: Mensajes cristianos.net

Ciertamente el SEÑOR está en este lugar y yo no lo sabía.

Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

He aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Mi presencia irá contigo, y yo te daré descanso.

¿Adónde me iré de tu Espíritu, o adónde huiré de tu presencia? Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú; si en el Seol preparo mi lecho, allí estás tú.

¿Soy yo un Dios de cerca–declara el SEÑOR– y no un Dios de lejos? ¿Podrá alguno esconderse en escondites de modo que yo no lo vea?–declara el SEÑOR.  ¿No lleno yo los cielos y la tierra?–declara el SEÑOR.

He aquí, los cielos y los cielos de los cielos no te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado.

Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo,  y también con el contrito y humilde de espíritu,  para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.

Nosotros somos el templo del Dios vivo.

Gen.28:16   Mt.18:20; 28:20   Ex.33:14   Sal.139:7, 8   Jer.23:23, 24   I R.8:27   Is.57:15   II Co. 6:16

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viernes, 1 de mayo de 2015

GRITOS DEL ALMA EN MOMENTOS DE DOLOR

GRITOS DEL ALMA EN MOMENTOS DE DOLOR
Fuente: sitiodeesperanza.com

“Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica. Está atento, y respóndeme; clamo en mi oración, y me conmuevo, a causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque sobre mi echaron iniquidad, y con furor me persiguen. Mi corazón está dolorido dentro de mí, y terrores de muerte sobre mi han caído, temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto. Y dije: Quien me diese alas como de paloma, volaría yo, y descansaría. Ciertamente huiría lejos; moraría en el desierto. Me apresuraría a escapar del viento borrascoso, de la tempestad” Salmos 55:1-8

Esta plegaria describe el dolor intenso de una prueba horrible, y su clamor desesperado puede palparse desde que uno está dando lectura a este salmo.

Su vida ha caído en un grave peligro, una tremenda crisis que ha golpeado todo su ser. Emocionalmente está acabado y podríamos pensar que su estado mental ya no da más.

Es tanta la presión, que desea huir de la guerra que ha caído sobre él, desea estar solo, olvidar su tierra, olvidar su misma vida terrenal.

Pide a gritos, lo que su alma anhela en ese momento, y pide alas de paloma para irse al desierto.

Sobre el siervo de Dios, ha caído golpe tras golpe de maldad, abuso, engaños, traiciones y fraudes. Por su mente no pasa el deseo de estar en el palacio, o saboreando un rico platillo de carnero de Bazan,

Tampoco está pensando en escribir salmos, o cantar alabanzas con el arpa. El dolor es tan intenso, que su mismo corazón se siente morir, y por esa razón, siente que los terrores de muerte lo cubren.

En este mismo instante hay en el mundo, millares de hombres y mujeres, pasando por la misma situación de David, quemándose en el calor de las pruebas, sufriendo en cuerpo y alma la angustia del bombardeo de las guerras del enemigo, que lanza disparos uno tras otro, y a veces en la misma herida, la vuelve a golpear.

El dolor es tan intenso que no hay quien pueda mitigarlo, no hay lecturas, no hay canciones, no hay paños tibios en la frente, no hay medicina alguna que calme el dolor de ese momento.

El golpe está dado, el alma sufre, el horizonte se ha perdido, el siguiente minuto dolerá también y la siguiente hora y el siguiente día. El plan de solución parece pendiente o engavetado en la eternidad, y solamente la huida, la escapada, es la que está en la mente, pero no hay a donde ir, y además de eso, la herida es muy profunda.

De un momento a otro, todo se vino encima. El dolor del alma es real, existe, y el que lo sufre, se siente morir, el rostro se pone caliente, el corazón se acelera, no quiere nada de alegría a su alrededor, y la soledad es la única que es su aliada.

Pero aún en medio de las llamas del sufrimiento, o en la soledad de un extranjero; aún traicionado por el ser que más amas o acabado por el destrozo financiero; aun cuando todos te abandonen, se burlen de ti y una hormiga tenga más precio que tu vida, siempre Dios pensará en ti, sigue clamado, porque Dios vendrá en tu ayuda, aunque sientas que la locura te incluye entre sus miembros, continúa con esperanza en medio de la noche espesa.

Eso está manifestado en el mismo Salmos, ya que luego de tanto sufrimiento y dolor, el mismo salmista lo dice:

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”. Salmos 55:22

Tu vida no es el plan terminado, lo que tenías antes no era todo lo que tendrías en este planeta; la persona que te ha traicionado, no es la única que queda en la vida. Dios tiene algo mejor para ti, un plan maravilloso, algo que te sorprenderá de por vida, algo que no habías imaginado.

Recuerda que todo el tiempo que Dios ha dedicado a cuidarte, no lo perderá, Dios no desperdicia su tiempo, porque si Él, ha estado trabajando en tu vida desde hace mucho tiempo, no te dejará tirado en el piso, Él no deja abandonados a sus soldados heridos, además de eso, Dios tiene un testimonio que demostrar ante el mundo, ante los ángeles y ante los demonios, y es el hecho de levantar a todos los que claman a Él.

Respira profundo, tienes derecho a expresar cómo te sientes, díselo a Dios, David lo dijo, y tú también puedes hacerlo.


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SANANDO LAS HERIDAS DEL ALMA - LA AMARGURA

SANANDO LAS HERIDAS DEL ALMA - LA AMARGURA
Fuente: sitiodeesperanza.com

Soltando las Heridas" Ningún ser humano puede vivir con amargura porque la amargura es veneno contra el alma y que el perdón acarrea la sanidad de Dios en nuestra vida. Textos (Mateo 18: 21-22) (Efesios 4:31-32)

 Ninguna persona puede ser un mensajero de paz llevando amargura en su corazón, porque la amargura es veneno para el alma. Y un mensajero de paz, debe establecer la paz en su hogar, en su trabajo, en la iglesia, en cualquier lado donde se encuentre.
La amargura, puede transformar completamente el carácter de una persona; habrá en él: Dureza, severidad, rencor y odio, y por lo tanto, no será posible que su rostro, su corazón, su alma, todo su ser, reflejen la paz de Jesucristo. En vez de ser un mensajero de paz, será un mensajero de la amargura.

El veneno de la amargura se manifiesta al hablar ya que el tema de conversación será las ofensas y las heridas sufridas. La amargura produce en la persona los deseos de venganza en contra de aquellos considerados como los causantes y responsables de la herida.

La raíz de amargura se detecta, primeramente a través de lo que la persona dice y luego, en sus actitudes y acciones. Un espíritu amargo es difícil de tolerar, a menos que uno mismo lo posea.

1. ¿CÓMO SE ORIGINA LA AMARGURA?

Según el diccionario, la palabra amargura significa: Aflicción, sinsabor, disgusto, pesadumbre, melancolía. Y se origina de la siguiente manera:

Se recibe una ofensa y no se perdona.

Al no perdonar, la ofensa se traduce en Ira.

Posteriormente, la Ira se traduce en resentimiento.

Y el resentimiento da lugar a la amargura.

Sí la amargura no la eliminamos, le dará paso a la depresión.

De allí que la Biblia, como el manual de la vida, nos invita a perdonar cuando hemos recibido una ofensa.

En una ocasión, el apóstol Pedro, le preguntó a Jesús: ¿Cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aún hasta 70 veces siete (Mateo 18: 21-22) El apóstol San Pablo escribió en su epístola a los cristianos de Éfeso, lo siguiente: Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería, calumnias y toda malicia.

Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo (Efesios 4:31-32)

De acuerdo con el mandato del apóstol, el vivir la vida cristiana no consiste en observar una lista de prohibiciones, sino en cultivar virtudes positivas, desechando las negativas.

En el griego, la traducción más acertada para la palabra “sean“ es: Sigan demostrando ser benignos o bondadosos. Misericordiosos, significa: De corazón tierno. Perdónense mutuamente: La única manera de perdonar es por medio del perdón Divino que nosotros mismos hemos recibido ya de Cristo.
RECUERDE; Sí hemos recibido el perdón, también debemos darlo a los que nos ofenden.

La amargura deja en las personas una secuela de relaciones destruidas.

A la persona amargada le preocupa muy poco interrumpir la amistad con una persona; así mismo, con frecuencia manifiesta dureza y severidad. El precio de la amargura es muy alto, no hay quien sobreviva a su veneno. Al estar encerrada en sí misma, la persona amargada es invadida por la soledad.

2. LAS CONSECUENCIAS DE LA AMARGURA. La Biblia enseña que las relaciones interrumpidas provocan obscuridad a la vida. El apóstol Juan escribió: Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos (1 Juan 2:11)

El rechazo puede entregarnos en manos del odio. Cuando hay odio, las tinieblas llegan y el rumbo se pierde. Se pierde la perspectiva de la vida y todas las relaciones son distorsionadas.

El juicio se vuelve defectuoso La ruptura de relaciones lleva a la persona a ser insensible. La dureza empieza a invadir el alma.

La persona se vuelve inconsciente de las heridas que pueda estar causando a los demás, a través de palabras, acciones y actitudes. La persona encerrada en sí misma, la influyen sentimientos egocéntricos y no considera los sentimientos y necesidades de otros.

Este endurecimiento del alma lleva a la persona a perder la capacidad de sentir y el alma que no siente está muerta. Esta raíz de amargura no solo contamina a la persona que la lleva, sino a todos aquellos que lo rodean.

Esta advertencia quedó clara de parte del autor de la epístola a los Hebreos: Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella, muchos sean contaminados (Hebreos 12:15).

3. UN PASAJE BIBLICO QUE NOS PUEDE AYUDAR.
La continuación del pasaje que ya mencionamos, cuando Pedro pregunta a Jesús hasta cuantas veces debe perdonar, es el siguiente:

Por eso, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al comenzar a hacerlo, se le presentó uno que le debía muchos millones. Como aquel funcionario no tenía con que pagar, el rey ordenó que lo vendieran como esclavo, junto con su esposa, sus hijos y todo lo que tenía, para que quedara pagada la deuda.

El funcionario se arrodilló delante del rey y le rogó: Tenga usted paciencia conmigo y se lo pagaré todo. Y el rey tuvo compasión de él; así que le perdonó la deuda y lo puso en libertad. Pero al salir, aquel funcionario se encontró con un compañero suyo al que le debía una pequeña cantidad. Lo agarró por el cuello y empezó a estrangularlo, diciéndole ¡Págame lo que me debes! El compañero, arrodillándose delante de él, le rogó diciéndole: Ten paciencia conmigo y yo te lo pagaré todo.

Pero el otro no quiso, sino que lo hizo meter en la cárcel hasta que le pagara la deuda. Esto dolió mucho a los otros funcionarios, que fueron a contarle al rey todo lo sucedido. Entonces el rey lo mandó llamar, y le dijo: ¡Malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. Pues tú también debiste tener compasión de tu compañero, del modo que yo tuve compasión de ti. Y tanto se enojó el rey que ordenó castigarlo hasta que pagara todo lo que debía. Y Jesús añadió: Así hará también con ustedes mi Padre celestial, si cada uno de ustedes no perdona de corazón a su hermano (Mateo 18:23-35)

En este pasaje hay algunas palabras clave:

Le perdonó la deuda y lo puso en libertad. La palabra perdón en el griego, tiene un significado literal de dejar ir, remitir, cancelar. La palabra libertad, en griego también significa: Soltar, descargar a alguien de algo. Y estas palabras nos llevan a los pasos que tenemos que dar para despojarnos de las heridas, el resentimiento y la amargura: Perdona las ofensas recibidas. (Padre nuestro).

El perdón libera al ofensor de todo lo que debe. El amor cristiano manifestado, libera a la persona ofendida del peso del dolor. El verdadero cristiano (hijo de Dios), sabe que perdonar es la voluntad de Dios y sabe que sí lo pide, Dios lo llenará de Su amor para que pueda compartirlo con el ofensor. Cuando no perdonamos, liberamos la acción del tormento y comenzamos a ser atormentados. El tormento es la amargura por no perdonar, el resentimiento que nos azota, la falta de sueño, el odio, el desajuste físico, y sobre todo, la falta de comunión con Dios.

Mientras nos mantengamos sujetos a las heridas que otros nos causaron, permaneceremos sujetos al pasado.

No tenemos la libertad para vivir en el presente. La amargura del pasado, influye en las relaciones del presente. Al retener el pecado de la otra persona, nos hacemos semejantes a ella.

Libera o suelta a la(s) persona(s) que te haya(n) ofendido de toda responsabilidad y obligaciones de las que crees tener derecho. Al perdonar estamos desatando al ofensor. Esta es la llave para tu libertad, de lo contrario permanecerás atado a él. Cada que lo veas o te enfrentes con él o sepas algo de él, el odio, el rencor y el resentimiento aparecerán y estarás preso, atado a él y no tendrás la libertad que todo ser humano necesita para ver la vida con esperanza y amor. Sí no concedemos la libertad o soltamos al ofensor, estaremos frenando la obra de Dios en nosotros porque no estamos listos para continuar en el desarrollo de la vida cristiana.

Estamos frenando a Dios, él tampoco nos podrá conceder el perdón que necesitamos para sentir y experimentar la verdadera libertad. Recuerda: ¡Libera y perdona a quien te ha ofendido, y Dios te liberará de la herida! Sí no lo haces, estarás preso en tu pecado.

Cuándo recibas una ofensa, ¡Decide perdonar y serás libre!

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GUARDA SU PALABRA

GUARDA SU PALABRA
Fuente: Mensajes Cristianos.net

El que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado.

Y el Dios de paz, que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, el gran Pastor de las ovejas mediante la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, obrando El en nosotros lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos.

Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada.

Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido.

Hijos míos, que nadie os engañe; el que practica la justicia es justo, así como Él es justo.

En esto se perfecciona el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio, pues como Él es, así somos también nosotros en este mundo.

    I Jn. 2:5   Heb.13:20, 21   I Jn. 2:3   Jn.14:23   I Jn.3:6, 7; 4:17

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