jueves, 4 de julio de 2013

Hay algo más importante.

 HAY ALGO MÁS IMPORTANTE.


               “El Señor brinda su amistad a quienes le honran, y les da a conocer su pacto”. (Sal.25.14) (NVI)

               Hay otra versión que dice que Dios nos da a conocer sus secretos. Fíjate que hay varios niveles de amistad: aquellas que son no tan importantes, y aquellas amistades con las cuales nos sentimos como hermanos.

               Con Dios pasa lo mismo, es muy diferente cuando nos acercamos a alguien sólo cuando estamos en problemas. Pero con los amigos pasamos tanto tiempo en las buenas como en las malas.

Mucha gente se acerca a Dios sólo cuando tienen problemas, pero cuando todo va bien, se olvidan de que existe. Recuerda que Dios te dijo: “Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes”. (Jer.33.3) (NVI)

               Para conocer lo que Dios tiene para nosotros es necesario que apartemos tiempo para estar con Él, para contemplarle, para saber cuáles son sus pensamientos, leer Su Palabra, para conocer cómo Él actúa.

               Como dice la Biblia: "Para aquellos que lo aman, Dios ha preparado cosas que nadie jamás pudo ver, ni escuchar ni imaginar". (2Co.2:9)  (TLA)

               Es difícil apartar tiempo para estar con Él, pero es lo más importante. Hay cosas necesarias, pero ¿qué es lo que Dios más valora?

               Hoy Jesús te dice, como a Marta en aquel día tan “ocupado”.
                  ¿Por qué te preocupas por tantas cosas? Hay algo más importante. María lo ha elegido, y nadie se lo va a quitar. (Lc.10:42) (TLA)


Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo Dios Oye.                                                                                                                                                 Centro Cristiano “Cristo es la Puerta”

lunes, 1 de julio de 2013

¿Buena Suerte?

¿BUENA SUERTE?

Un labrador tenía un caballo y se le escapó. Los vecinos lo lamentaban. Él decía: "¿Buena suerte?, ¿mala suerte? ¿Quién sabe?". El caballo volvió con una manada de caballos. Entonces lo felicitaban. Él repetía: "¿Buena suerte?, ¿mala suerte?

¿Quién sabe?". Su hijo, al querer domar uno, se rompe una pierna. Lo compadecen. "¿Buena suerte?, ¿mala suerte? ¿Quién sabe?". Entonces pasa por ahí el ejército y sólo recluta a los jóvenes sanos. Lo felicitan. Él permanecía impasible: "¿Buena suerte?, ¿mala suerte? ¿Quién sabe?".

Conclusión: lo que parece un contratiempo puede ser una suerte, y al revés. Dejemos a Dios decidir. "Dios hace concurrir todas las cosas para el bien de los que lo aman" (Ro. 28). Dios es Padre y sabe lo que nos conviene. Un buen hijo se fía siempre de su padre porque sabe que quiere lo mejor para él.

Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo Dios Oye.
                                                                                                                                              Centro Cristiano “Cristo es la Puerta”


Árbol de Manzana.

ÁRBOL DE MANZANA

Hace mucho tiempo existía un enorme árbol de manzanas.
Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope y él le daba sombra. Él amaba al árbol y el árbol amaba al niño. Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol.
Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: “¿Vienes a jugar conmigo?” pero el muchacho contestó “Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos”.
“Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero… Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes”. El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.
Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó: “¿Vienes a jugar conmigo?” “No tengo tiempo para jugar. Debo trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?”… ” Lo siento, pero no tengo una casa, pero…tú puedes cortar mis ramas y construir tu casa”. El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.
Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. ¿Vienes a jugar conmigo? le preguntó el árbol. El hombre contestó “Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?”. El árbol contestó: “Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz”. El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.
Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: “Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera manzanas”. El hombre replicó “No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar…Por ahora ya estoy viejo”. Entonces el árbol con lágrimas en sus ojos le dijo, “Realmente no puedo darte nada…. la única cosa que me queda son mis raíces muertas”. Y el hombre contestó: “Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años”. “Bueno, las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa”.
El hombre se sentó junto al árbol y este feliz y contento sonrió con lágrimas.
Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con papá y mamá… Cuando crecemos los dejamos….sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas… No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices.
Tú puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como nosotros tratamos a nuestros padres… Valoremos a nuestros padres mientras los tengamos a nuestro lado y si ya no están, que la llama de su amor viva por siempre en tu corazón y su recuerdo te dé fuerza cuando estás cansado…

Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo Dios Oye.                                                                                                                                              Centro Cristiano “Cristo es la Puerta”


Creer es También Pensar.

 CREER ES TAMBIÉN PENSAR…

Quiero compartirte un extracto del libro “Creer es también pensar” de John Stott:
“Los que viven sin controlar sus malos deseos, sólo piensan en hacer lo malo. Pero los que viven obedeciendo al Espíritu Santo, sólo piensan en hacer lo que desea el Espíritu. Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero si pensamos sólo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz.”
 (Ro. 8:5-6) (TLA)
El dominio propio es ante todo el dominio de la mente. Lo que sembramos en nuestras mentes lo cosechamos en nuestras acciones. Las mentes de los hombres necesitan ser alimentadas tanto como sus cuerpos.
Y la clase de alimento que nuestras mentes devoren determinará la clase de personas que lleguemos a ser. Las mentes saludables tienen un apetito saludable, debemos satisfacerlo con alimento que brinde salud, y no con drogas y venenos intelectualmente peligrosos.
¿Cómo estás alimentando tu espíritu y tu mente? Te animo a que empieces a fortalecer tu mente con la palabra de Dios, porque de la manera que tú piensas es de la manera en que tú vives.
Ocúpate en fortalecer buenos pensamientos y actitudes positivas. Tener una actitud positiva te abre puertas y te muestra nuevas posibilidades en la vida.
Estudia, lee, infórmate de lo que está pasando, porque el conocimiento es INDISPENSABLE para la vida y el servicio cristiano. Si no usamos la mente que Dios nos ha dado, nos condenamos a la superficialidad espiritual y nos privamos de muchas de las riquezas de la gracia de Dios.
Al mismo tiempo, el conocimiento se nos da para ser usado, para guiarnos a una adoración madura, a una mayor fe, a una santidad más profunda y a un mejor servicio. Lo que necesitamos no es menos, sino más conocimiento, en tanto que lo pongamos en práctica.
"Trata de ser sabio y actúa con inteligencia. Pide entendimiento y busca la sabiduría como si buscaras plata o un tesoro escondido. Así llegarás a entender lo que es obedecer a Dios y conocerlo de verdad. Sólo Dios puede hacerte sabio; sólo Dios puede darte conocimiento". (Pr.2:2-6) (BSL)

Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo Dios Oye.  
    Centro Cristiano “Cristo es la Puerta”


La Preciosa Compañía de Dios.

LA PRECIOSA COMPAÑÍA DE DIOS.


Dios te ama, y aunque no lo veas, Él está contigo hoy, ahora. Él te abraza en este momento para hacerte saber que Él te tiene en cuenta.
Ese abrazo es el que fortalecerá tu corazón y sanará tus heridas.
Eres importante para Dios, por eso Él prometió NUNCA ABANDONARTE: " Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo". Mateo 28:20b (TLA)
¡ÉL SIEMPRE ESTARÁ CONTIGO!
Recuerda que no eres sirviente de Dios, sino Su amigo. Porque un sirviente no sabe lo que hace su jefe, pero a los amigos de Dios se les ha dado a conocer la voluntad de Su Padre.
Tú no elegiste a Dios, Él te eligió a ti (Juan 15:15-16 TLA)
Y Él cuidará de ti
Él te dará lo que necesitas para cumplir tus sueños
Él te cantará
Él te indicará el camino
¿No sientes su compañía? ¿No sientes que Él está contigo? ¡No desmayes! ¡Es que estás al borde de tu milagro! Siempre hay una tormenta antes que salga el sol. Dios te está llevando hacia la próxima etapa de tu vida, y recuerda: Dios no te pondrá en un problema sin darte con él la salida.
Piensa creativamente. No pienses de esta forma: “¿Por qué yo? ¿Por qué a mí? ¿Qué hubiera pasado si…?” Esta forma de pensar te ata a tu pasado y te paraliza para cambiar tu futuro.
Piensa de esta forma: “¿Cómo…? ¿Cuál?” Por ejemplo: ¿Cómo puedo hacer esto? ¿Cómo puedo encontrar la salida? ¿Cuál de estas dos sería la mejor opción?, etc.
Al pensar de esta forma le estarás abriendo las puertas a las posibilidades que Dios te estará mostrando. ¡Anímate! Piensa que Dios está contigo mostrándote el camino: activa tu fe para VER las oportunidades y no tu problema.


Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo Dios Oye. 
                                                                                                                                                          Centro Cristiano “Cristo es la Puerta”

sábado, 29 de junio de 2013

CÓMO HABLAR CON DIOS.

Mateo 6:6. Cuando alguno de ustedes ore…

Generalmente encuentro que las personas se preocupan mucho a la hora de orar. Las preguntas mas frecuentes - especialmente de aquel que sinceramente quiere orar, son:
¿Cómo debo orar?, ¿Hay alguna fórmula que me garantice que Dios me responderá? ¿Qué palabras debo usar?
A veces nosotros complicamos algo que nuestro Señor quiere que sea sencillo, tanto como la conversación de un niñito con su padre.
¿Te imaginas la conversación de un padre con su hijito utilizando términos complicados y teológicos? Seguramente que no.
Allí podrás escuchar palabras de mutua admiración pero muy sencillas, tales como: “Papito… ¡te amo!”… ” ¡Te quiero hasta las estrellas!”… ” ¡Hijito eres hermoso!”… “Te quiero mucho, mucho… ¡ven y abrázame!”.

Esa es la clase de conversación que nuestro Padre Dios quiere que aprendamos.
Veamos completo el texto que precede: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Mateo 6:6.

En esta primera enseñanza veremos que hay algunas características. Teniendo en cuenta que básicamente la palabra orar significa hablar con Dios. En otras palabras, conversar con mi Padre es charlar/platicar con El.

1. “Entra en tu aposento”…debemos apartar un tiempo especial para estar con Dios de manera privada donde - si
Es posible – nadie nos interrumpa. Por ello continúa diciendo…”y cerrada la puerta”…

2. Luego que estamos allí dice: “Ora a tu Padre”, habla con El allí en lo secreto, es donde podemos abrir nuestro corazón, hablar espontáneamente como nos vayan saliendo las palabras de nuestro corazón y expresar como nos sentimos con toda confianza.

Porque Dios se encuentra allí…en el lugar secreto, como una persona más real que cualquier persona física. Así que debemos ser muy sinceros y aún confiarle las cosas que no nos atreveríamos a decirle a nadie…Él nos garantiza guardar nuestros secretos.

Podemos hablar con confianza, por momentos llorar, o tal vez descargar nuestras frustraciones contándole como nos sentimos…contar todo, no importan las palabras.

No hay fórmulas, sólo hablarle con el corazón.

A medida que lo hacemos sentiremos que una gran carga va saliendo de nosotros y la paz de Dios comienza a inundar nuestro corazón.

Iremos pasando por momentos alternativos en nuestras emociones; lloraremos pero también reiremos, sentiremos paz, gozo y le daremos gracias.

Por momentos nos quedamos en silencio para escucharle a El.

Orar no es un monólogo sino un diálogo, donde Él nos susurra por el Espíritu Santo sus palabras de ánimo y consuelo. La mayoría de las veces serán textos bíblicos que nos traerá a la memoria, o nos llevará a buscar en la Biblia, que siempre debemos tener con nosotros en el tiempo de oración.

Así que recuerda lo que debes llevar contigo a tu aposento privado:

La Biblia, para leer antes de orar ó consultar mientras oras. Cuaderno y lápiz, para anotar tus peticiones y lo que el Espíritu Santo te hablare cuando converses con Dios.

3. “Y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Toma nota de la promesa de Dios. El recompensa públicamente a los que pasan tiempo con El en lo secreto (privado) o mejor, en intimidad con El. Es Su promesa y seguramente El no faltará en cumplirla.


¿No te parece que orar es algo maravilloso? La verdadera oración jamás se hace en vano. Siempre produce resultados, genera una respuesta de parte de Dios.
Continuara... 

...Continuación.
En nuestra primera enseñanza de APRENDIENDO A ORAR, nos introdujimos en algunas características importantes acerca de la oración.

También aquí podemos usar el ejemplo de lo que sucede en la vida natural. Luego de los primeros meses de su nacimiento y poco a poco mientras va creciendo un bebé, comienza a agregar palabras a su vocabulario.

Cuando entregamos nuestra vida a Jesucristo y nacemos otra vez, (Juan 3:3), comenzamos espiritualmente una nueva vida y como niños recién nacidos… solo dominamos una que otra palabra, pero a medida que pasa algún tiempo vamos agregando muchas otras palabras. Porque a medida que progresamos en la oración vamos aprendiendo a abrir nuestro corazón al Padre y confiarle todo lo que hay en él.

Por otra parte, paralelamente, estamos leyendo la Biblia día a día, especialmente los Evangelios y Salmos y vamos conociendo más la persona de nuestro Padre Dios, Su carácter Santo, Su amor y misericordia por nosotros. Dios se nos revela en las Escrituras como un Padre de amor que quiere lo mejor para nosotros.

Que generalmente nosotros no entendamos nuestras circunstancias no quiere decir que Dios se haya olvidado de nosotros o que no nos escuche. Muy por el contrario.

EL SIEMPRE NOS ESCUCHA Y QUIERE LO MEJOR PARA NOSOTROS. ¡No te olvides de esto!;”Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que le aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan”. Romanos 8:28




“El SEÑOR te guiará siempre; te saciará en tierras resecas, y fortalecerá tus huesos. Serás como jardín bien regado, como manantial cuyas aguas no se agotan”. Isaías 58:11




A continuación veremos algunos consejos sencillos para cuando ores:

1) Debes dirigirte al Padre en el nombre de Jesús. “Cualquier cosa que ustedes pidan en mi nombre, yo la haré; así será glorificado el Padre en el Hijo”. Juan 14:13.

Esto es muy importante. No comenzamos de cualquier manera y con cualquier frase, sino que objetivamente, nos presentamos al Padre como hijos. ¡Qué gran privilegio! “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios”. Juan 1:12.

Puedes hacerlo, por ejemplo, con una frase como esta: “Amado Padre, vengo a Ti en el nombre de Jesús…” o “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu nombre…en el nombre de Jesús vengo a Ti…”
Puedes hacerlo con diferentes palabras, pero el concepto es: “Vengo a Ti en el nombre de Jesús”. Esa es tu garantía de ser escuchado siempre.

2) Primero alaba a Dios por todo lo que Él es. Y también por todo lo que hace por ti.
Si no sabes bien cómo hacerlo, te puede Ayudar leer en voz alta los primeros cinco versos del Salmo 103: “Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias” y luego orarlos dando gracias a Dios por todos sus beneficios con tus propias palabras tal como lo hacía el salmista David.


3) Pide por tus necesidades, llévalas delante de Dios; no las des por sobre entendidas. Sí, Dios lo sabe todo, pero a Él le agrada escucharte describir cada aspecto de tu vida, que le cuentes tus necesidades.

Te recuerdo, no es importante que palabras uses, eso no debe
Preocuparte. Como un niño no se preocupa si esta usando términos “correctos” cuando corre a los brazos de su Padre, abre sinceramente tu corazón.

4) Ora por tu familia. Pide por cada uno brevemente según sus necesidades y por otras personas que quieres que conozcan a Dios, etc. Dedica siempre un tiempo de tu oración a las necesidades de otros.


5) Concluye siempre tu tiempo de oración diciendo: “…en el  
Nombre de Jesús… ¡amén!” ó diciendo: “Gracias Padre porque tengo seguridad que me has oído por que he orado a Ti en el Nombre de Jesucristo tu Hijo amado.”

¡Y RECUERDA QUE SOLO LA ORACIÓN CAMBIA LAS COSAS!

¡ASÍ QUE ESPERA GRANDES COSAS DE DIOS!


Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo Dios Oye.                                                                                                                         Centro cristiano “Cristo es la Puerta”