jueves, 3 de marzo de 2016

ESCUDRIÑAME, SEÑOR

ESCUDRIÑAME, SEÑOR
Fuente: Mensajes cristianos.net

Lámpara del SEÑOR es el espíritu del hombre.

El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra. Pero al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad.

¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras?

A aquel, pues, que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado.

En cualquier cosa en que nuestro corazón nos condene; porque Dios es mayor que nuestro corazón y sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos delante de Dios.

En realidad, todas las cosas son limpias, pero son malas para el hombre que escandaliza a otro al comer. Dichoso el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.

 Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mí camino malo,  y guíame en el camino eterno.

Pr. 20:27   Jn. 8:7, 9   Gn. 3:11   Stg. 4:17   I Jn. 3:20, 21   Ro., 14:20, 22   Sal. 139:23, 24

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martes, 1 de marzo de 2016

CARTELES

CARTELES
                 Fuente: Congregación León de Judá

Somos hechura Suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Efesios 2:10

¿A quién, pues, asemejarán a Dios, O con qué semejanza Lo compararán? Isaías 40:18
                             
Es impresionante la cantidad de carteles que vemos a diario en diversos lugares por donde pasamos, sobre todo, me llama la atención la cantidad de figuras que uno puede observar cuando sube a un ómnibus. En la parte delantera, rodeando del asiento del chofer, podemos encontrar mensajes de todo tipo, por ejemplo, hay uno que me agradó, pues dice: “Jesús es el camino”, tiene un relajante y esperanzado fondo verde, casi estuve al identificarme con el chofer cuando me di cuenta de que al lado había una muñequita que simbolizaba una bruja, al lado de esta un cartel de madera que tenía una boca con una lengua saliendo de ella y la lengua atravesada por un puñal, cerca del cual se amarraba un trapito rojo.

Otro que me llamó la atención fue un letrero grande que decía: “Solo Dios me ama”, sobre el cual había un muñequito con cara de cerdo, vestido de diablo. No sé si una mente superior podría comprender y asociar tales mensajes contrastantes, yo no lo logro, realmente, ante cada mensaje que proclama el amor de Dios, me decepcionan los mensajes distorsionados que los acompañan y que niegan que la persona que los porta camine de la mano de Dios.

Cuidado con los mensajes ambivalentes.

En nuestro andar con Cristo a veces damos mensajes incomprensibles, sobre todo a los que no conocen a nuestro Señor o a los débiles en la fe. Con una mano damos amor y con otra hacemos caer el garrote sobre los corazones que nos rodean. 

Llevamos carteles de “Somos cristianos”, pero la gente lee a sus lados: “Desamor, egoísmo, envidias, contiendas, murmuración, rivalidad, venganzas…”

No podemos predicar a un Dios que se niega a sí mismo, ese no es el Dios que conocemos. Somos imagen suya, hechura suya, no podemos brindar una imagen distorsionada de un Dios que se dio a sí mismo por amor a nosotros. No podemos realizar mutaciones a un Dios inmutable.

Confróntate cada día de tu vida, revisa los carteles que vas cargando y ve soltando tus lastres, deja solamente en tu vida la imagen del Dios vivo que te creó con propósito para que seas luz y todos puedan leer en tu vida lo que tienes que mostrar de Él.

Los contrastes no son malos, solo dependen a quien tratemos de glorificar con ellos. Tú asegúrate de glorificar a Dios.
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BUENA SEMILLA, PERO MALA TIERRA

BUENA SEMILLA, PERO MALA TIERRA
            Fuente: Congregación León de Judá

Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado las buenas nuevas, como también a ellos. Pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada por la fe en los que la oyeron. Hebreos 4:2

Entonces el SEÑOR habló a Moisés: "Tú mismo envía hombres a fin de que reconozcan la tierra de Canaán, que voy a dar a los Israelitas. Enviarás un hombre de cada una de las tribus de sus padres, cada uno de ellos jefe entre ellos." Números 13:2
                                          
En el capítulo 13 del libro de Números tenemos la conocida historia de cuando los israelitas están en el desierto, y Moisés envía espías para reconocer la tierra de Canaán antes de entrar en ella e invadirla.

Antes de llegar al desierto, los hebreos habían vivido varios siglos en Egipto, parte de ese tiempo como cautivos. Habían sido esclavos, y en realidad Dios había permitido que ellos moraran en Egipto sólo mientras crecían y se convertían en un pueblo numeroso y viable, para luego sacarlos y llevarlos a la Tierra Prometida.

Los hebreos crecieron numéricamente, y llegó el momento en que ya habían alcanzado un número muy grande—más de un millón de personas—y Dios decidió sacarlos de Egipto. Y el Señor—todos recordamos la historia—envió a Moisés como libertador y libró al pueblo hebreo de las garras de los egipcios.

El propósito de Dios era llevarlos a Canaán, una tierra que Él les tenía reservada en otra parte del Medio Oriente. Y allí el Señor tenía preparada una gran bendición para ellos, gran provisión, gran abundancia para su pueblo. Una tierra, dice, que fluía leche y miel—de gran abundancia.

Dios había decretado que las tribus, las naciones que poseían esas tierras de Canaán, debían ser exterminadas, tenían que ser extirpadas de la tierra por su gran maldad, su gran pecado. Se habían corrompido moralmente con sacrificios humanos, grandes perversidades sexuales, todo tipo de corrupción. Y Dios había decretado que esas naciones tenían que ser expulsadas de la tierra para que esta fuera entregada a los hebreos.

Sabemos también que Abraham, ya siglos antes de que los hebreos fueran a Egipto, cuando era simplemente un hombre nómada, había recorrido esas tierras y las había marcado para Dios y su pueblo futuro.

Siglos atrás, ya Dios tenía el propósito de entregarle esas tierras a su pueblo, y todo lo que vino entre la jornada exploratoria de Abraham y la llegada de los hebreos a Canaán fue simplemente la preparación de Dios, a través de la historia. Dios fue preparando el escenario para que finalmente los hebreos pudieran llegar a la tierra prometida.

Y aquí tenemos entonces en el Capítulo 13 de Números que ya los hebreos están bien cerca de entrar a Canaán. Han salido de Egipto y ya todo está preparado para que ellos entren a la tierra que Dios les tiene destinada. Ya Dios tiene el propósito de que así sea.
Observemos esto: los hebreos están ya al borde mismo de entrar en la bendición, la herencia que Dios les tiene preparada desde la fundación del mundo.

En el futuro veremos que, a pesar de los buenos propósitos de Dios, esa primera generación de hebreos que salió de Egipto no pudo entrar en la bendición que Dios le tenía destinada. Todos murieron en el desierto.

Por cuanto hubo incredulidad en ellos, no pudieron entrar en el reposo de Dios. Sólo Caleb y Josué alcanzaron la bendición, porque le creyeron a Dios. Queremos ser como Caleb y Josué. Queremos ser buena tierra, para que cuando caiga la palabra de bendición en nosotros, encuentre una actitud de fe lista para recibirla y permitirle crecer.

Deseo que crezcas en tu fe, y te conviertas en tierra fértil para las semillas de bendición que Dios quiere plantar en ti.

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BENDICIENDO A LOS HIJOS

BENDICIENDO A LOS HIJOS
Fuente: Milagros García Klibansky
Congregación León de Judá.
Pero entiendan esto: si el dueño de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara en su casa. Mateo 24:43
Y José respondió a su padre: "Son mis hijos, los que Dios me ha dado aquí." "Acércalos a mí, te ruego, para que yo los bendiga," le dijo. Génesis 48:9
Acabamos de celebrar el día de los padres y ante todo debemos honrar a nuestro Padre celestial que tanto amor nos brinda, sus desvelos son constantes y nada espera a cambio porque su amor es free, libre de impuestos.
Me gusta mucho la forma en que aparece la Gran Comisión en Lucas. Él transmite que Cristo dijo que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. (Lucas 24.47-48)
Al meditar en esto una de las cosas que vinieron a mi mente es hasta qué punto los padres han entendido lo que esto significa. Sabemos que no todos vivimos en Jerusalén, pero Cristo en su inmensa sabiduría quería hacernos notar que todos tenemos una Jerusalén y no siempre tiene que estar situada en Israel, pienso que está muy cerca de nosotros.
Nuestro hogar es nuestra Jerusalén y esto conlleva a una responsabilidad ineludible sobre todo por parte de los padres que han sido puestos por Dios como cabeza y guía del hogar (1 Corintios 11:13 y Efesios 5:23).
Decía un anciano Pastor que “la doctrina más tierna de las escrituras es la doctrina de la Paternidad Divina”, esto es irrefutable y es por eso que los padres deben guiarse y edificarse en base al modelo perfecto que es Dios, si al menos no lograsen ser iguales a Él, tendrán un testimonio visible que mostrar a sus hijos, de amor, respeto y responsabilidad.
El amor del padre es fundamental para el buen desarrollo de la personalidad de un hijo. Durante mucho tiempo las madres hemos tenido que cubrir esta área en su crianza en un vano intento por compensar las ausencias, pero el rol del padre es insustituible, la enseñanza de un padre comienza a mostrarse a través de su propia vida y es parte del amor que sus hijos deben recibir de él. El padre que ama a sus hijos se preocupa por dejarle un legado de sabiduría para la vida que sólo puede ser encontrado en una relación con el Padre supremo “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos”. (Deuteronomio 4.9)
Por el mundo andan muchos padres, incluso cristianos que se afanan por hinchar sus cabezas de conocimientos, para después salir a las calles y hablarle a otros de la palabra de Dios, pero esto sólo se queda a nivel de la corteza cerebral sin descender al corazón. Es cierto que debemos ganar vidas para el reino de Dios, pero esta Gran Comisión debe comenzar por nuestro hogar, si no, ¿cómo podemos predicar a otros cuando nuestra Jerusalén está patas arriba? ¿Cómo podemos predicar un evangelio que no vivimos?
Padres, Dios los ha puesto como autoridad para corregir y educar a su familia, el padre que no corrige a sus hijos los hace bastardos, porque ¿qué padre que ame a su hijo lo ve cayendo por un despeñadero y no se desespera por parar la caída aunque en el intento reciba heridas?
También es responsabilidad de los padres el proveer “porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5.8) y la provisión no es sólo en especies; esto es importante pero la provisión espiritual es imprescindible. De nada aprovecha a los hijos tener alimento con que llenar sus barrigas si el alimento espiritual no nutre sus almas. Sobre esto dice el Señor: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan” Mat 6.19-20
Enseñen a sus hijos a atesorar lo verdadero y permanente pues es lo que llevarán consigo y legarán a sus hijos cuando partan, pues todos tendremos que algún día comparecer ante el trono de Dios. Mientras, muestren a sus hijos cómo vivir santamente, en pureza y rectitud, para que ellos y los hijos de ellos y todas las generaciones hasta la venida de Cristo, puedan ser beneficiarios de nuestro estilo de vida de hoy.
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APRENDAMOS A ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS

APRENDAMOS A ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS
Fuente: Congregación León de Judá
¿Acaso nunca han oído? Ciertamente que sí: "Por toda la tierra ha salido Su voz; y hasta los confines del mundo Sus palabras." Romanos 10:18

Entonces vino el SEÑOR y se detuvo, y llamó como en las otras ocasiones: "¡Samuel, Samuel!" Y Samuel respondió: "Habla, que Tu siervo escucha."

No hay nada mejor que aprender a escuchar a Dios.

Existen muchas voces que llaman nuestra atención. Por un lado tenemos la voz del mundo, por otro lado, la voz del enemigo, y como si fuera poco, la voz de nuestro "yo".

Todas estas voces continuamente nos gritan y susurran cosas en nuestros oídos.

 Muchas veces, luego de prestar atención a esas voces, terminamos sintiéndonos ansiosos, frustrados, desanimados.

¡Qué diferencia es cuando Dios habla! Cuando le prestamos oído a lo que Dios nos dice, la sensación es todo lo contrario; es una sensación de paz, confianza, tranquilidad y gozo.

Abramos el oído de adentro y aprendamos a escuchar a Dios; Él está hablándonos continuamente.

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AGRADAR AL SEÑOR EN CADA ASPECTO DE NUESTRA VIDA

AGRADAR AL SEÑOR EN CADA ASPECTO DE NUESTRA VIDA
                 Fuente: Congregación León de Judá
Anden como es digno del Señor, haciendo en todo, lo que Le agrada. Colosenses 1:10
A la persona que Le agrada, Él le ha dado sabiduría, conocimiento y gozo; pero al pecador le ha dado la tarea de recoger y amontonar para dárselo al que agrada a Dios. Eclesiastés 2:26

Para agradar a Dios y para conducirnos y comportarnos como Dios espera de nosotros necesitamos un conocimiento de la Voluntad de Dios. La única manera que vamos a agradar al Señor es si nosotros estamos claros en lo que Dios quiere de nosotros.
Por eso es tan importante que nosotros estudiemos la Palabra del Señor porque en la biblia está codificado todo el conocimiento que necesitamos acerca de cuál es la Voluntad de Dios. Pero también Dios por medio de Su Espíritu Santo nos ilumina internamente y nos da esa sabiduría y ese discernimiento de qué es lo que Él quiere para nosotros en cada decisión y en cada momento de nuestras vidas. Por eso es que tenemos que estar en continua comunión y comunicación con el Espíritu Santo para que Dios esté continuamente corrigiéndonos y centrándonos en Su Voluntad en cada decisión, cada circunstancia que nosotros tengamos que tratar o con la cual tengamos que relacionarnos.
Entonces es interesante esta idea de que nosotros necesitamos esa revelación de Dios pero es para agradarlo a Él y para comportarnos como es digno del Señor. Eso me está hablando acerca de la importancia también de la santidad en la vida cristiana. Dios espera que cualquier conocimiento que nosotros obtengamos se manifieste en una vida que sea agradable a Él. Tantos creyentes creen que la vida cristiana es un asunto simplemente de hacer una profesión de fe por Jesucristo y después vivir descuidadamente y cometer todo tipo de errores y pecados porque después de todo si ya estamos salvos en Jesucristo y Dios nos salva y nos comprende pues para qué preocuparse mucho por la manera en que vivimos.
Es importante notar esta insistencia continuamente en los escritos del apóstol Pablo y otros apóstoles, de que somos llamados a una vida alta, una vida de un comportamiento ejemplar. Pablo lo pone en términos de "como es digno del Señor" en otras palabras el Señor Jesucristo merece el nivel más alto de comportamiento y Dios espera que cuando entramos a Sus caminos nosotros pongamos a un lado todas esas prácticas, esas costumbres, esos hábitos, esos patrones mentales que no reflejan el carácter y los valores de nuestro Señor Jesucristo.
Si somos verdaderos seguidores de Él tenemos que andar como Él anduvo dice la Palabra. Tenemos que pensar como Él piensa, tenemos que sentir como Él siente y tenemos que aborrecer lo que Él aborrece y amar lo que Él ama. Para eso es el conocimiento, para eso es la revelación de Dios. No es simplemente para inflarnos intelectualmente y para acumular una cantidad de conocimientos teológicos o intelectuales o para simplemente llevar a cabo ritos externos o vacíos sino es para vivir una vida que agrade al Señor y que sea digna de Él, que refleje los valores de la fe.
Por medio de esa sencilla expresión "para que andéis como es digno del Señor" Pablo está refiriéndose precisamente a esa vida de santidad, a esa vida de comportamiento ejemplar. Y dice: agradándole en todo. Nuestra meta debe ser agradar al Señor en cada aspecto de nuestras vidas. Nuestro matrimonio, cómo tratamos a nuestro conyugue. Nuestra paternidad o maternidad, cómo nos relacionamos con nuestros hijos, qué tipo de padres somos, si ejemplificamos generosidad, desprendimiento, perdón, compasión, paciencia.
Estos son los valores que caracterizan a Jesucristo y son los valores que lo agradan a Él y son los valores que tenemos entonces que adoptar en nuestra vida y pedirle al Espíritu Santo que nos llene del conocimiento que nos permita vivir en esa manera ejemplar. Así que quiera Dios por medio de esta meditación impregnarnos con esa idea central de que el conocimiento de Dios y las intervenciones del Espíritu Santo es para hacer de nosotros hombres y mujeres ejemplares que en todo lo que hagamos pensemos, digamos, ejemplifiquemos el carácter de Jesús y seamos agradables a Él.

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¿VIVES DE ACUERDO A TUS METAS O DE ACUERDO A LOS PROPÓSITOS DE DIOS?

¿VIVES DE ACUERDO A TUS METAS O DE ACUERDO A LOS PROPÓSITOS DE DIOS?
Fuente: Devoción Total.com

¿Ya tienes las metas a lograr para este nuevo año? ¿En cuántos de tus proyectos has involucrado al Señor? ¿Son objetivos que tú has dispuesto o que Dios te ha encomendado?

Dice la Biblia que David sirvió “a su propia generación según la voluntad de Dios.” (Hechos 13.36) Él obedeció todo lo que Dios le ordenó, logrando servir a los de su tiempo según lo que Dios le había dicho.

El mundo de hoy nos enseña a trazarnos metas y perseguir objetivos que a simple vista parecen nobles y provechosos, pero como cristianos, ¿consultamos a Dios antes de hacer cualquier cosa?

Recuerda siempre que “el corazón humano genera muchos proyectos, pero al final prevalecen los designios del Señor.” Proverbios 19.21 (NVI)

Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor predominará.

Puedes vivir esta vida de acuerdo a tus metas y objetivos, o de acuerdo a los propósitos de Dios, los cuales siempre verán cumplimiento.

Espero que tu vida sirva a esta generación que tanto necesita de Dios, y que decidas no perder nada de lo que Dios te ha dado. Dentro de ti hay nuevas melodías, historias que deben ser contadas, creatividad que necesita surgir, hay poesía, palabra de Dios, profecías y respuestas a tantas oraciones. ¡Hay mucho que Dios ha puesto en tu interior!

Que hoy puedas levantarte y testificar como el salmista:

“Mis enemigos hicieron todo lo posible para matarme, pero el Señor me rescató. El Señor es mi fuerza y mi canción; me ha dado la victoria. Se entonan canciones de alegría y de victoria en el campamento de los justos. ¡El fuerte brazo derecho del Señor ha hecho proezas gloriosas! El fuerte brazo derecho del Señor se levanta triunfante. ¡El fuerte brazo derecho del Señor ha hecho proezas gloriosas! No moriré; sino que viviré para contar lo que hizo el Señor.” Salmos 118.13-17 (NTV)

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