EL TIEMPO DE DIOS
Fuente: Renuevo de Plenitud.com
Si tienes un problema muy agobiante, una necesidad
muy grande en tu vida; tal vez el problema es que monopolizas toda la plática
con Dios y no le estás escuchando a Él para nada.
¡Deja de hablar tanto y toma tiempo para escuchar!
Escucha la Palabra de Dios. Quédate en silencio y deja que Él te hable.
Cuando estés en silencio esperando en Él,
escucharás un susurro, una suave voz.
Alguien llamó a eso “un impulso divino”, pues es una impresión en tu corazón indicándote que tienes que hacer algo en particular
Alguien llamó a eso “un impulso divino”, pues es una impresión en tu corazón indicándote que tienes que hacer algo en particular

Este tipo de oración no demuestra mucha fe, ni confianza en que Él va a responder. Todo lo contrario, demuestra tu falta de fe e incredulidad, pues dudas que Él ya te oyó y que la respuesta está en camino.
Cuando ores, no necesitas seguir pidiéndole lo mismo e insistir con
tantas palabras tratando de expresar lo que quieres. Lo que en verdad necesitas
es seguir ‘creyendo’, y ‘esperando con fe’.
¡Espera que Dios te responda!
La respuesta está en camino, ¡Dios responderá!
¿Sabías que el sentido más sublime de la oración no es insistir o demandar a Dios?
Es entrar en comunión con Él, remontando todo nuestro ser hacia los cielos y esperando con fe la respuesta divina.
¡Espera que Dios te responda!
La respuesta está en camino, ¡Dios responderá!
¿Sabías que el sentido más sublime de la oración no es insistir o demandar a Dios?
Es entrar en comunión con Él, remontando todo nuestro ser hacia los cielos y esperando con fe la respuesta divina.
Una palabrita, por Martha Snell-Nicholson: (traducido del inglés)
A veces no oro con palabras.
Tomo mi corazón en mis dos manos,
Y lo alzo hacia el Señor…
… Yo sé que Él me entiende.
Tomo mi corazón en mis dos manos,
Y lo alzo hacia el Señor…
… Yo sé que Él me entiende.
A veces no oro con palabras.
Mi espíritu se postra a Sus pies,
Y con Su mano sobre mi cabeza,
Nos comunicamos en dulce silencio.
Mi espíritu se postra a Sus pies,
Y con Su mano sobre mi cabeza,
Nos comunicamos en dulce silencio.
A veces no oro con palabras.
Pues estoy cansada y deseo reposar,
Y mi corazón encuentra todo lo que anhela,
Reposando sobre el gentil regazo de mi Salvador.
Pues estoy cansada y deseo reposar,
Y mi corazón encuentra todo lo que anhela,
Reposando sobre el gentil regazo de mi Salvador.
Si has orado mucho y aun no recibes la respuesta a
tus peticiones y sientes como si los Cielos están cerrados y Él se ha hecho el
sordo a tus ruegos y oraciones, recuerda esto:
Ninguna oración sincera a nuestro Padre Celestial
ha sido ignorada o no ha sido respondida. Pero también es verdad que Dios tiene
Su tiempo para el cumplimiento de Su propósito. Él sabe lo que es mejor para
Sus hijos y a veces usa formas extrañas para disciplinarnos y enseñarnos y eso
lleva tiempo.
Recibe una Bendición y un Saludo de Tú Amigo
Dios Oye.
Centro Cristiano “Cristo
es la Puerta”
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